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Los tristemente desparecidos Alabarda publicaban en Abril de 2008 sú último trabajo, el CD que hoy criticamos en Aragón Metal. Se trata de un trabajo homónimo, la obra culminante de una banda que llegó a ser, en ese momento, la formación aragonesa más importante en el panorama nacional. Una banda experimentada, con tres discos anteriores a sus espaldas, y que con este "Alabarda" superó a sus discos anteriores, dejándolo como una inmejorable prueba de lo que la banda llegó a ser.
Alabarda tuvo claro desde el principio que esta debía ser su obra maestra, la apuesta a todo o nada para dar el salto definitivo en el escalafón nacional. Para ello se fueron a Dinamarca a grabar este disco con el afamado Tommy Hansen (Helloween, Jorn Lande) como productor. El sonido del disco es espléndido en todo momento, tanto en los temas más duros como en las baladas más tranquilas. Y la presentación del disco no se queda atrás, libro-disco en tapa dura con un extenso libreto a todo color. Huebiera sido una apuesta ganadora pero por oscuras razones que no han visto la luz Alabarda se separaría en Agosto de ese mismo año, sólo 4 meses después de que viera la luz este trabajo.
De lleno con el disco, 30 segundos de ambientación para entrar a saco con "Tentación", guitarras afiladas y una progresión del sonido Alabarda con respecto a trabajos anteriores apreciada en todo el disco. Una evolución similar a la que sufrió Edguy, primeros discos de puro power metal evolucionando a una suerte de heavy/rock más complejo. Es un gran primer corte, agresivo en la estrofa, pegadizo en el estribillo, con un puente a mitad donde la voz más tranquiliza va creciendo para llevarnos de subida a un frenético solo. Si la primera canción es buena mejor es la segunda "Primera y Última Vez", arrancando a medio tiempo, de camino a un pesado preestribillo y desembocando en el que para mí es el mejor estribillo del disco. Momento para hablar de la voz, increíble Carlos Remacha, rasgando y transmitiendo rabia cuando debe y más melódico en otros momentos. Sin prodigarse en agudos innecesarios (no se echan de menos) para mí la voz es el aspecto más destacado del disco. La siguiente en sonar es "Putas y Beatas", de ritmo más acelerado que la anterior, es una buena muestra de la mezcla entre rock and roll y heavy, a ratos más rockera y gamberra pero con dejes del heavy de toda la vida. También apreciamos muchos detalles en arreglos que enriquecen un disco cuando se cuenta con una producción de este tipo.
El cuarto corte comienza mucho más pausado, guitarras limpias, lead eléctrica por encima, entra la voz calentando el ambiente, para volver a caer a otro solo sobre guitarras limpias y de nuevo voz. Pero en el estribillo cambia la canción, muchas más fuerza y pegada a medio tiempo, de nuevo brilla la voz con luz propia. Los solos y el trabajo de guitarra a cargo de Nano y Hector es bueno a lo largo del disco cumplen con su cometido, sin ser virtuosos a la guitarra, pero quizás el solo de esta canción sea el más destacado del disco. Con las letras del quinto tema "Pura Diversión" nos relatan lo que supone salir de gira, en especial la que hicieron con Jorn Lande. Un tema más experimental y tranquilo, no es de mis preferidos, con una estrofa muy roquera y un estribillo demasiado melódico y sobrecargado para mi gusto, pero seguro que encuentra su público. Y la siguiente es un tema pesado, más heavy, riffs más machacones son la tónica en "Magia", a medio tiempo. El solo de esta canción me dejó un tanto desconcertado... esperamos que el terrible parecido en las primeras líneas del solo de "Magia" y el del "Harvester of Sorrow" de Metallica sea un homenaje a estos últimos, de otra forma el solo de Alabarda estaría 'demasiado influenciado' por el otro :P
Después de tres cortes más tranquilos toca darle un empujón al disco y en 5 segundos de "Entre Locos No Hay Locura" lo consiguen. Tema cañero y más rápido, entre heavy y hard rock, crítica muchos aspectos de la sociedad en letras trabajadas (como todo el disco, que no lo hemos dicho). La batería de José Mayoral es rica en matices y cambios de tiempo, ayudando a que la canción progrese en todo momento, no intentando ser protagonista, lo mismo que el trabajo al bajo de Ángel Urgel. "Inocencia" es un tema lleno de matices, guitarras limpias alternadas con riffs más heavys, estrofa en forma de balada, preestribillo eléctrico y estribillo sobre unos arreglos de teclados. No está mal. Llega la balada "Nada", ya lo he dicho alguna vez, me gustan muy pocas baladas, y esta no es una excepción. Pero reconozco que a los fans de las baladas sí les gustará, tiene los ingredientes necesarios: guitarras chulas y melodías curradas, con una armónica dando el toque final. Muy triste y dedicada a una amiga del grupo tristemente desaparecida.
Enfilamos la recta final, quedan 3 cortes por sonar. Y "Recuerdos del Camino" nos devuelve a senderos más duros, tema de ritmo cambiante empieza rápido con el mismo riff que cambia a medio tiempo en la estrofa. Bien. Volvemos a terrenos más melódicos con el comienzo de "Secuela" pero vuelven rápido las guitarras distorsionadas, en un tema más tranquilo, power-ballad quizás... Y cierra el disco "Un Buen Día Para Morir", y con ese título nos encontramos un tema que sigue los patrones y tiene una calidad similar a la del primer tema del disco "Tentación". Cerrando el círculo como debe ser.
Como hemos visto es un disco muy rico, con temas de todo tipo, mucha variedad en las composiciones, pero bien conseguida y transmitida en todos ellos, siguiendo la línea común del sonido Alabarda, quizás más tranquilos en este disco que en trabajos anteriores. Un disco muy bueno este "Alabarda" que la banda de mismo nombre nos dejó como legado. En tiempos tan difíciles para la música no sabemos que tal les hubiera ido, pero la apuesta que hicieron con este trabajo era ganadora y si quieres la muestra... mete "Alabarda" en tu reproductor y dale al play!!!
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